Asociación Trisomía 13, Trisomía 18 y  
otras malformaciones genéticas graves.



Decidir

Si tu hijo ha sido diagnosticado con síndrome de Edwards o síndrome de Patau lamentamos que te estés enfrentando a uno de los momentos más angustiosos, amargos y difíciles de tu vida. Pero te recomendamos de corazón que no te precipites, tómate tu tiempo y, sobre todo, infórmate bien antes de decidir.

Tras el diagnóstico:

  • Tómate tu tiempo.

  • Quédate a solas contigo mismo/misma. Con tu corazón, con tu conciencia. Escúchalos. Sé honrado contigo mismo.

  • Si no estáis seguros ¡nunca! os precipitéis pues estas decisiones de vida o muerte no tienen marcha atrás.

  • Lee historias de otras familias y habla con otros padres.

  • Llora y enfádate porque tu hijo no es el hijo que soñabas. Ahora es el momento de sufrir por ello.

  • No te dejes influir ni coaccionar por otros. Aunque te digan "entiendo tu situación", con seguridad, esto no es posible. Que nadie decida por ti.

  • Encuentra apoyo.

  • Sé consciente que cada embarazo es diferente y cada niño único.

  • Busca a un médico que esté de tu parte.

Tomar decisiones bajo un estado de conmoción es arriesgado y peligroso. Sobre todo si esa decisión no se puede revocar, ni dar marcha atrás. Es bueno, si se puede, tomarse unos días, un largo fin de semana y que la pareja (¡nadie más!) intervenga. Es crucial la sinceridad, primero con uno mismo, luego con la pareja. Quizá no se coincida. Si esto es así, tomaros más tiempo y optar por la decisión que se pueda cambiar. Conocer ayuda a decidir, de ahí que sea tan recomendable saber cómo otras familias han hecho frente a la situación. A veces, "deshacerse" del problema se presenta como una solución rápida y fácil sobre todo porque a estos padres no se les ha dado esperanza. Pero no nos engañemos, por la experiencia podemos decir que, en muchos casos, esto no disminuye el dolor, ni el impacto de este niño en tu vida.